El equilibrio

“Un principio fundamental en la práctica del karate goju ryu shorei kan ”

© Shihan Leonardo Mazzeo 01 Marzo 2001

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En el Puente de Pascua del 14, 15 y 16 de Abril de 2001, el Maestro Toshio Tamano, huésped de la escuelaShorei Kan de Bergamo, ha impartido un curso acerca del karate goju ryu shorei kan y sobre el kobudo shorei kai.El maestro Toshio Tamano, alumno de Seikichi Toguchi, uno de los más grandes maestros en la historia del Karate, y continuador del sistema shorei kan, ha tratado diversos argumentos para mejorar las técnicas del goju ryu shorei kan y del kobudo shorei kai.
El maestro se ha referido a la sincronía del movimiento en las técnicas del puño, lo que necesita necesariamente un perfecto equilibrio.
Querría profundizar en el argumento, porque el equilibrio es uno de los principios fundamentales en la práctica del karate goju ryu shorei kan y kobudo shorei kai, de aplicarse no solo en las técnicas de puño, sino también en las técnicas de pierna, en las paradas y en el uso de los utensilios del kobudo ( bo, tonfa, sai, nunchaku, etcétera ).
Así, el equilibrio es el fundamento de cada actividad sea en las artes marciales como el la vida.
En cuanto al equilibrio en las técnicas de puño, querría evidenciar su aplicación en las siguientes fases.

1. El brazo que viene recogido, debe estar en perfecta sincronía con el brazo que golpea.

2. La correcta angulación del codo que vuelve.

3. La correcta posición de los hombros.

4. El uso correcto de las caderas y de los pies.

5. El uso correcto de la respiración y del tan den en la ejecución de las técnicas.

Foto 1

Foto 2

Foto 3

Foto 4
Foto 5

Foto 1. Los brazos no están en perfecta sincronía de movimiento.
Foto 2. Incorrecta angulación del codo que vuelve.
Foto 3. Los hombros no están en su justo lugar.
Foto 4. Las caderas no están rotadas en el modo correcto.
Foto 5. Sanchin kata para el desarrollo del tanden.

1) En un principio de la física se dice que a cada acción le corresponde una reacción igual y contraria: si los brazos no están en perfecta sincronía de movimiento, de acción y reacción, no puede haber un perfecto equilibrio en la técnica de puño, sin contar con la velocidad y la potencia de la técnica misma.De aquí el duro y repetitivo entrenamiento físico para llegar a esta perfecta sincronía de movimiento, que requiere sin duda años de práctica. Aquello que a ojos de un profano puede resultar aburrido y cansado, es de extrema importancia a los ojos del maestro: solo a través de un entrenamiento constante y repetitivo, el cuerpo puede comprender la técnica y hacerla suya.

2) También la correcta angulación del codo que se recoge, colabora con el equilibrio de la técnica de puño: un codo que en su ángulo empuja hacia arriba, hace automáticamente alzar los hombros y cambiar la trayectoria del puño, haciéndola menos veloz, menos potente y menos eficaz.Son por lo tanto dos factores a tener presente en la práctica: primero la sincronía del movimiento, segundo la angulación del codo. Ya teniendo presentes tales factores, podéis bien imaginar cuanto ritmo y presencia mental sean necesarios en la práctica de esta técnica.

3) Como hemos apenas explicado en el punto anterior, si los hombros non están en su posición correcta, no permiten la estabilidad y el equilibrio requeridos por la técnica. Una técnica inestable no da equilibrio al movimiento, al contrario, reduce la propia eficacia; además se compromete incluso la seguridad del brazo, que en la ejecución soporta fuertes repercusiones sobre la parte esquelética y muscular.

4) Todos sabemos que para un buen equilibrio es indispensable una buena base de apoyo. En el ser humano, la base de apoyo son los pies: si estos no desarrollan un justo apoyo y distribución del peso sobre el terreno, determinarán una posición débil en el resto del cuerpo, sin hablar del equilibrio, de la velocidad y de la potencia misma de la técnica. Prosiguiendo hacia arriba, llegamos a nivel de las caderas, que si se rotan en modo incorrecto influyen en la estabilidad de la posición, que resulta débil y desequilibrada. Pies y caderas son los factores determinantes para la fluidez y la eficacia de las técnicas de puño y de las paradas. De los pies a las caderas el cuerpo debe ser fuerte y estable, mientras que la parte superior debe ser suave para evitar ejecutar técnicas en un estado de contracción. Baste observar la naturaleza: un árbol, tiene raíces muy fuertes y a medida que ascendemos, del tronco hasta las ramas, nos cercioramos de que resulta siempre más flexible, para resistir al viento y a la intemperie.

5) Se dice que el tanden, situado cerca de tres dedos por debajo del ombligo es el centro del plano sagital del cuerpo, es decir el centro de la energía vital. Ya solo de esto se puede imaginar su gran importancia y el rol que desenvolverá para activar toda la energía necesaria en la práctica de las artes marciales. Desde el momento en que se afirma que el ombligo es la semilla de la vida, la raíz del cuerpo humano, resulta que es en este punto donde se debe cultivar y desarrollar la energía.
Todos los movimientos de la escuela shorei kan, de la gimnasia Daruma Taiso al karate y al kobudo shorei kai, deben ser ejecutados según el principio de la concentración sobre el tan den. Nuestra concentración no debe moverse de este punto, la mente no debe abandonar el tan den. Concentrarse sobre el tan den quiere decir hacer en modo que la energía que se encuentra en este punto específico pueda crecer siempre más, hasta llegar a penetrar poco a poco en todo el cuerpo.
En la práctica de las artes marciales estaremos así en grado de dirigirla donde queramos, por ejemplo en las técnicas específicas.
El kata sanchin, que en la práctica del shorei kan karate sirve para el estudio de la respiración y del desarrollo del tan den, es una verdadera joya para todos los practicantes de artes marciales. La práctica correcta de sanchin requiere una vida entera y puede que aún no sea suficiente.
Este kata es la esencia de la escuela shorei kan y debemos agradecer a los maestros que nos han transmitido hasta hoy una forma única en su género.
El kata sanchin es un estudio que representa la parte interna de las artes marciales, cuya importancia está en sostener que una técnica, sin el uso correcto de la respiración y del tan den, se reduce solo a un movimiento externo, vacío y limitado a si mismo. Una respiración equivocada en las técnicas de puño y en las paradas va también a influir en la coordinación, la velocidad y el equilibrio de la técnica. A través de la práctica del kata sanchin se cultivan estos aspectos de la técnica hasta llegar a sentir la energía que corre dentro de nosotros.
El siguiente paso está representado por la regulación de la energía en cada punto de nuestro cuerpo: a través de la práctica del Daruma Taiso y del kata sanchin se obtiene justo esto. Y el resultado es que uno se siente bien y en equilibrio con si mismo.
Podéis ahora comprender que si durante el entrenamiento no se tiene una buena concentración y presencia mental, no se puede practicar en el modo correcto y no se puede progresar.
Después de haber analizado los diversos factores que concurren en la ejecución de una técnica, para poderlos asimilar es necesario entrenarlos, entrenarlos, y entrenarlos, mientras que el cuerpo no los haga suyos.
Se necesita equilibrio interior para estudiar de esta manera el shorei kan goju ryu karate y entender así las palabras del maestro Toshio Tamano cuando dice “El estudio del karate shorei kan es muy profundo”
En la meditación se trata de calmar la mente, lo que equivale a decir obtener quietud sin pensamiento, una situación ya muy difícil, tanto que los maestros afirman que quien controla la propia mente se convierte en un “rey”, amo de si mismo, mientras, al contrario, si la mente nos gobierna es ella quien se convierte en nuestra ama.
Ahora se puede entender que haciendo conjugar todos los factores arriba descritos se va más allá de una simple meditación, porque el trabajo a realizar sobre uno mismo, no es solo mental, sino también físico, llegando así a una perfecta unión entre el cuerpo y la mente. Y cuando la mente ha comprendido una técnica, todavía no basta, porque a través de los correctos principios arriba descritos, también el cuerpo debe obtener un modo de comprensión hasta llegar a un nivel en el cuál la mente no interviene más conscientemente, sino que el cuerpo se mueve autónomamente.
Después de muchos años entiendo porqué cuando alguno de nosotros hacía preguntas al maestro, su única respuesta era que nos entrenásemos más: en efecto entrenando continuamente las respuestas llegan automáticamente.
Se podría hablar largo y tendido de lo que es el equilibrio, y entender que el estudio y la práctica del shorei kan requieren una vida entera, y que esta podría incluso no bastar para llegar a la perfección técnica. Aquello que de echo podría ser bajo la mirada externa un simple puño, una parada o una posición, debe portar en realidad todos los factores arriba descritos. Otro aspecto fundamental es el equilibrio interior, que la práctica del shorei kan otorga a los alumnos que poco a poco progresan en el estudio del karate y del kobudo del maestro Toshio Tamano. El equilibrio psicológico es uno de los factores más importantes de todas las artes marciales, sin el cuál no se puede ser buen enseñante o practicante. No solo con la meditación sino también con la práctica de un arte marcial como el karate shorei kan, en el cual se dice que el karate es un medio para llegar a la iluminación, se llega a tener, en las situaciones que la vida nos presenta, el justo actitud y claridad mental para ver las cosas en el modo justo y resolverlas.
Es en este sentido que una de las primeras reglas del dojo dice: nosotros que hacemos karate debemos ante todo” cultivar un espíritu pacífico”. Para hacer nuestra esta sencilla frase, que reúne valores muy profundos, es necesario entrenarte en el ponerla en práctica, por ejemplo tratando de mantener un espíritu pacífica en una situación conflictiva, cuando dentro de nosotros sobresale la rabia, o probando a mantener un espíritu pacífico en la misma práctica del karate cuando estamos de frente a un compañero que nos quiere dominar y demás.
Muchos confunden un espíritu pacífico con una actitud de sumisión pero en realidad no es así: significa que una mente quieta y pacífica puede resolver mejor una situación difícil sea en un entrenamiento físico que en cualquier prueba de nuestra vida cotidiana hasta realizar la máxima “vencer sin combatir”. A este propósito recuerdo un episodio que el maestro Tamano nos contaba hace muchos años de cuando en Okinawa estaban las tropas americanas: a la salida del dojo, después de un entrenamiento, existía la costumbre de ir a tomar algo. Una noche, recorriendo las calles de Okinawa, el maestro Seikichi Toguchi, y el maestro Toshio Tamano, que llevaba debajo del brazo una botella de sake, se encontraron una patrulla de soldados americanos un poco bebidos, que viendo la botella pretendieron que se la entregase. El maestro Tamano, sin embargo, se negaba a dársela, también porque en el fondo de su corazón quería poner a prueba a su maestro, como los soldados insistieron, el maestro apoyo la botella en el suelo y se puso en posición de combate. En aquel momento, su maestro, Seikichi Toguchi, saltó hacia delante, se puso entre los soldados y su alumno, y con una actitud del todo inesperada incluso por el maestro Tamano, comenzó a estrechar sus manos sonriendo, preguntándoles como estaban, y consiguiendo así resolver una situación difícil.

Más tarde el maestro Toguchi explicó a su alumno que el karate no está hecho solo de patadas y puñetazos, y que en aquella situación podría haber vencido a uno o más soldados, pero los demás estaban armados con metralletas, y podrían haberlo matado.

El Maestro Toshio Tamano
A la izquierda
El Maestro Seikichi Toguchi
A la Derecha

De esta breve historia se puede entender que un verdadero maestro enseña tanto a convertirse en temibles luchadores, como también que a veces se puede “vencer sin combatir” físicamente y que si no se tiene un espíritu pacífico y una mente quieta no se puede resolver en la manera más justa el problema o la situación frente a la que uno se encuentre.
Un espíritu pacífico nos lleva también a un equilibrio de tipo interior, que va automáticamente a repercutir al mismo exterior. Se trata de un estudio y de una práctica de las artes marciales soportada de una teoría transmitida por generaciones de maestros hasta llegar a nosotros a través del maestro Toshio Tamano.
La escuela shorei kan ofrece a cualquier alumno, que inicie la práctica sea de Daruma Taiso o también de karate y kobudo, escoger para entrenar solo la parte física o continuar después con la mental, llegando a la “cúspide de la pirámide” que es el aspecto interior. La elección es solo y exclusivamente del alumno, sin obligación alguna. Personalmente puedo decir que después de veinte años de práctica junto al maestro Tamano, cada lección suya no es nunca igual a la precedente, y que de este modo, el nos lleva lentamente, a través del entrenamiento, a un progreso técnico, mental e interior no indiferente.

Shihan Leonardo Mazzeo EN KATA DE KAI (Remo)

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