Artìculo
Ser un guerrero Tradicionalmente, en el hombre se distingue : CUERPO, MENTE Y ESPÍRITU.El cuerpo representa naturalmente nuestra parte física y nuestra fisicidad, el envoltorio que nos sirve para vivir en este mundo. Pero no es solo eso. Incluye, en esta distinción, también nuestra parte emotiva y instintiva. La Mente es la que pilota el cuerpo, nuestra parte inteligente, que nos permite conocer racionalmente, practicar cualidades típicamente humanas como la Voluntad, la Determinación, etc. Nos permite tomar decisiones, tener distintas actitudes, tener pensamientos ideas, etc. El Espíritu representa pues aquello que es trascendente en nosotros, la centella divina. Si nos remontamos a los orígenes de la tradición occidental, encontramos la distinción de San Pablo (Siglo I), entre CORPUS , que incluye cuerpo emociones y mente, ANIMA , que representa nuestra personalidad integrada, y nuestro verdadero YO, y SPIRITUS , con el significado ya citádo. A decier verdad, estas distinciones son realmente más antiguas. Sin ir hacia el Oriente, pensamos al antiguo Egipto. Ya en el III milenio a.C distinguían entre KHAT (cuerpo), KA (Alma) y KHU (Espíritu) con el idéntico significado de San Pablo. Ser un Guerrero, significa esencialmente sincronizar cuerpo y mente , hacerlos funcionar juntos en armonía. Un primer resultado práctico es el elevado dominio del cuerpo, debido al hecho de que la mente está calmada y tranquila tiene por lo tanto una gran claridad de entendimiento. El segundo resultado es aún más importante: todo miedo se disuelve, desaparece. Me explicaré mejor. La palabra guerrero, evoca en nosotros la imagen del Héroe audaz generoso y con coraje. El Guerrero por lo tanto tiene coraje. Si el adversario ataca con violencia, es reacciona con velocidad y determinación y violencia. Esta es la idea que tenemos el Héroe. El coraje del que hablo sin embargo, es totalmente de otro género. No tiene nada que ver con correr riesgos ni con la agresividad. La agresividad es a menudo la fuente de nuestros problemas, jamás la solución. Pienso sin embargo en la idea de coraje que tenían los Indios del Norte de América, o los antiguos Samuráis o los Caballeros del Rey Arturo, una tradición de sabiduría y de incorrompible determinación en el hecho de perseguir la justicia, ligada al equilibrio y a la consciencia de si mismos. El Guerrero no tiene miedo. El miedo es vencido siempre por la ternura y la dulzura unidos a la disciplina. El Guerrero es apreciado, se encuentra simpático, se le estima. Entra y permanece en contacto con su corazón; es un “corazón vuelto a despertar”, aquel que los indios llaman bodhi-citta. No tiene miedo sobre todo de aquello que es, y no se averguenza de su trabajo, de su educación, cultura, condición económica, carencias psicológicas, aspecto físico, etc. No tiene necesidad de encerrarse en una fortaleza para defenderse: sino que se expone totalmente a los otros. No tiene nada que defender porque es transparente y ligero. Ha conseguido sincronizar la mente y el cuerpo, por lo que puede mirar y ver directamente cada cosa sin la mediación de la palabra, sin diálogo interno. Su parte racional entra en juego nada más que mínimamente, y se deja guiar de la intuición. Con su actitud, y sus acciones demuestra haber comprendido que el mismo, los demás, el mundo entero, es ya puro y limpio desde el principio. El se siente en casa en todo el mundo, porque ha vuelto a su corazón. En cada momento está preparado para el cambio, y para aceptar que cada cosa debe cambiar continuamente porque esta es la esencia de la vida, el cambio contínuo. El guerrero no tiene miedo porque ha aceptado compartir su corazón con los demás, sin resistencias y sin timideces. El Guerrero tiene dignidad y al mismo tiempo es humilde. Tiene dignidad porque se conoce, sabe quien es. No debe escurarse porque ha visto donde se encuentra. En cada una de sus acciones por lo tanto, celebra la vida, sin ningún miedo de la muerte. El no desperdicia nada (comida, acciones, energía, ocasiones, etc) porque celebra cada acto de la vida, hasta el más humilde. Cada una de sus acciones es una celebración. Para el guerrero no existe el estado de antagonismo, de guerra: existe en el la idea de que el es ya completamente victorioso, porque ha retornado a su corazón, por lo que sabe bien que en realidad no existe nada que conquistar. El Guerrero tiene compasión. Es aquello que los ingleses definen como un “gentleman”. No es una cuestión de ser bien educado. El es gentil y nunca arrogante, es presuroso y muestra interés por los demás. Con su actitud, comunica su respeto hacia los demás. Esto lo puede hacer porque ha superada todos los egoísmos: el está “ vacío de sí mismo”. Su modo de presentarse es la simplicidad: no tiene dudas porque tiene confianza en sí mismo y se respeta. Por lo tanto el guerrero no busca nunca el éxito: sabe que cada una de sus acciones no dependen nunca de la conveniencia, de la ganancia o de la victoria. Su actitud además nunca es pasiva. El Guerrero se deja como llevar, se deja expandir en la realidad. El vive constantemente en el presente. Deja que las cosas sucedan, pero solo “a través de el”. Con el conocimiento y la atención continua en el presente, el gobierna el propio mundo y todo el ambiente que lo rodea. Pero lo hace sin forzar las situaciones, incluso “sin actuar”. Para el es suficiente la actitud justa, es bastante “ser”. Otra característica siempre presente en un Guerrero es su jovialidad . El guerrero es luminoso, lleno de vida, hasta llegar a contagiar fácilmente a quien le rodea. Eso es debido al hecho de que la energía circula libremente de el hacia los demas. No tiene miedo de debilitarse, sino que cuanto más luz irradia, más parece llegarse de otra energía. PERO COMO SE HACE PARA LLEGAR A SER UN GUERRERO? Admito naturalmente que esto tenga para nosotros un alto interés. Quién se aventura en este camino, lo hace en realidad no porque tenga interés, sino porque descubre que no le queda otra elección. Para ser un Guerrero existen métodos y caminos distintos. Meditar sentados es uno de estos métodos, sobre todo la meditación de escucha. Pero también la Meditación en pie(en movimiento) de las Artes Marciales , como el Goju-Ryu Shorei-Kan, el Kobudo, el Shiai Kumite y el Daruma Taiso, Son eficaces. La práctica de las Artes Marciales hecha con conciencia y bajo la guía de un maestro verdadero, es además muy útil. De hecho, con la disciplina que requiere, puede ser un método muy directo de crecimiento individual. Como espero resultará ya claro, se trata de actuar en nosotros mismos profundamente hasta transformarnos, teniendo bien claro donde queremos llegar, es decir, actuar con consciencia. Es justo la consciencia la llave de cada progreso o por así decirlo, de cada mutación en nuestro interior. Ettore |